Yo ya no defraudo
Yo: ¿Aún no sabes que cuando estoy en mi mundo soy mucho más feliz?
Ella: No, no lo sé.. escúchame.
Yo: ¿No puedo no hacer como que me apetece escucharte? Es mejor para ambas, yo no tengo que fingir y tú no te sentirás mal cuando descubras que no te estaba haciendo caso.
Él: Es una mala pécora.
Yo: Sí, pero acepto mi condición como tal.
Él: A mí ya no me defraudas.
Yo: Eso está bien, luego no vienen las sorpresas.