¿Por qué quedará tan bien que digas que escuchas música retro-funk de los '70 (aunque tu verdadera pasión sea el jazz fusión de Chick Corea), veas con ojo avizor el cine de Takeshi Kitano y tu paladar sólo deguste delicias turcas, cuando, en realidad, lo que todos deseamos decir es que si hubiera que tirar la primera piedra por no haber escuchado nunca reggaeton, tú no podrías hacerlo; pasas del cine de autor porque te descojonas viendo a Austin Powers y comerás de los euroahorros del McDonald's siempre que puedas o no haya otra cosa mejor (el caso de una servidora)?
Semos cutres pero honraos. Que conste.